Contratos temporales y fraudes: consejos de un despacho de letrado laboral en Sevilla

Cuando empezó la última campaña de naranjas, una trabajadora nos llamó desde La Rinconada con una duda directa: le habían encadenado varios contratos por obra y servicio en exactamente la misma empresa, con exactamente el mismo horario, mismas funciones y hasta exactamente el mismo puesto. Llevaba prácticamente dos años sin un solo día de reposo entre contratos y temía que el siguiente no llegaría. Ese caso, que resolvimos reconociendo la relación indefinida, no es una rareza. En Sevilla, con su peso en el turismo, la logística y el agro, los contratos temporales son una herramienta útil, mas también un terreno donde se cometen errores y, en ocasiones, fraudes.

Desde nuestro despacho abogado laboral en Sevilla, compartimos lo que vemos en el día a día para que puedas identificar peligros, saber cuándo un contrato temporal está bien usado y de qué manera actuar si sospechas que no lo está. No hablamos de teoría académica, sino más bien de casuística real, la que llega cada semana al despacho y se decide en los juzgados de lo social de Viapol.

Qué es un contrato temporal y cuándo sí corresponde

El contrato temporal existe para cubrir necesidades que no son estructurales. El ejemplo manual es la substitución por baja de una persona concreta con nombre y apellidos, o un pico de trabajo excepcional por una campaña del sector. La reforma laboral que entró en vigor entre finales de 2021 y dos mil veintidos cambió el mapa, limitando el contrato por obra y servicio y apostando por el indefinido como norma, con opciones como el fijo-discontinuo para actividades estacionales.

En la práctica, seguimos viendo tres supuestos que aún encajan con la temporalidad:

    Sustitución de una persona trabajadora con reserva de puesto, por servirnos de un ejemplo, una baja por maternidad, paternidad o incapacidad temporal que se prevé de duración acotada. Incrementos ocasionales e imprevisibles de la actividad, realmente inusuales y de duración limitada, como un evento puntual no recurrente. Picos previsibles mas de duración reducida y no estructural, si la empresa puede justificarlo y el convenio no ofrece una opción alternativa mejor, aunque aquí el fijo-discontinuo acostumbra a ser más conveniente.

Estos casos requieren precisión. En la sustitución, el contrato debe identificar a la persona sustituida y la causa. En los picos de trabajo, la empresa debe poder explicar por qué ese incremento no es la regla. Cuando los contratos se repiten sin cambios substanciales en las funciones y la plantilla marcha de forma estable, el contrato indefinido, o el fijo-intermitente en actividades cíclicas, es la opción adecuada.

Dónde comienza el fraude

El fraude no siempre y en toda circunstancia es un plan maquiavélico. En ocasiones es una mala práctica que se cronifica. La ley y la jurisprudencia son claras: la temporalidad ha de ser la salvedad. Si no se justifican con hechos la causa y la duración, el contrato puede considerarse indefinido desde el primero de los días.

Típicamente, advertimos estas señales:

La causa es vaga o genérica. Oraciones como “necesidades de la producción” sin más detalle son un tradicional. Un contrato temporal sin causa concreta no supera un juicio.

Se encadenan contratos similares en el mismo puesto. Dos, tres o más contratos con la misma persona, en exactamente las mismas funciones, solo mudando la data. Esto suele ser un indicio fuerte de fraude.

Te cambian el nombre del contrato para hacer lo mismo. Pasa de “eventual” a “obra y servicio” y después a “sustitución”, si bien en la práctica siempre y en toda circunstancia has atendido exactamente el mismo mostrador con idéntico horario.

Cubres un puesto permanente. Si cada semana hay el mismo turno que cubrir, año tras año, hablar de “pico de trabajo” no cuadra con la realidad.

Te despiden y te recontratan al poco. En ocasiones hay uno o dos días entre contratos para “resetear” antigüedad. Los jueces miran el fondo del tema, no el maquillaje.

Un abogado laboralista en Sevilla lo ve rápido por el hecho de que conoce las rutinas locales: las recontrataciones antes de Semana Santa en el centro, los refuerzos que jamás se marchan en hostelería del Médano, o las campañas agrícolas que, realmente, se suceden con poquísimo reposo entre ellas y sin causa real de temporalidad.

Lo que cambia con la reforma laboral

La reforma limitó drásticamente el contrato por obra y servicio, que era la vía de escape de muchas empresas. Ahora se apuesta por dos figuras principales: el indefinido ordinario y el fijo-intermitente, que se ha transformado en la solución para actividades estacionales o de prestación intermitente. Para la eventualidad pura, quedan contratos por circunstancias de la producción, con duraciones máximas y requisitos reforzados.

¿En qué afecta a trabajadores y empresas en Sevilla? En hostelería, las aperturas en temporada alta ya no se cubren con temporales encadenados de 3 meses, sino con fijos-intermitentes que se activan en periodos de actividad. En logística, los picos por campañas concretas como el Black Friday se justifican mejor cuando son realmente puntuales. En el campo, el fijo-discontinuo convive con peonadas, mas la tendencia apunta a relaciones más estables entre campañas.

Nuestra experiencia confirmada con sentencias recientes en los juzgados de lo social es que los tribunales aplican con firmeza la demanda de causa, y cuando no hay documentación o congruencia entre lo que se dice y lo que se hace, declaran la relación indefinida.

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Ejemplos reales que atendemos en el despacho

Una tendera en la Alfalfa encadenó 5 contratos temporales por “incremento de ventas por turismo”. Trabajaba de lunes a sábado, todo el año, en el mismo horario. Convertimos su vínculo en indefinido y reclamamos diferencias salariales por convenio. En juicio, la empresa no pudo explicar por qué el turismo https://leydctq841.wordpress.com/2026/02/08/casos-de-exito-de-que-forma-los-abogados-laborales-transforman-las-relaciones-en-el-trabajo/ “temporal” se extendía por 12 meses durante un par de años consecutivos.

En una nave de Alcalá de Guadaíra, un mozo de almacén firmó 3 contratos por circunstancias de la producción para cubrir “incrementos derivados de nuevas rutas”. Las sendas se habían incorporado a la operativa frecuente. El juez consideró que el puesto formaba una parte de la plantilla estructural y reconoció la condición de indefinido desde el primer contrato.

En el campo, una cuadrilla de recolectores trabajaba con consecutivos contratos cortos, saltando de cítricos a aceite y después a frutales. La compañía aducía campañas independientes. Aportamos calendarios, nóminas y cuadrantes y demostramos continuidad material. Se reconoció la figura de fijo-discontinuo, con antigüedad computada desde la primera contratación.

Estos casos tienen matices y no todos acaban igual. Si una tienda abierta por temporada cierra ciertamente en verano y en invierno no tiene actividad real, el fijo-intermitente se ajusta bien y nadie discute su legalidad. La frontera no es el título del contrato, sino más bien la realidad de la prestación.

Qué documentos guardamos cuando sospechamos fraude

Un expediente bien preparado marca la diferencia. Hay procedimientos que hemos ganado con un par de documentos clave y otros que se han perdido por falta de pruebas. Si eres trabajador, guarda estos elementos desde el primer día:

    Copias de contratos y prórrogas, con fechas y causas alegadas. Horarios, cuadrantes, comunicaciones por WhatsApp o e-mail sobre turnos y funciones asignadas. Nóminas, en especial si reflejan pluses que delatan continuidad o trabajo en festivos y domingos. Testimonios o declaraciones de compañeros, incluso en notas internas, sobre organización y cobertura de puestos. Publicidad de la compañía que muestre actividad estable, como horarios permanentes en Google Maps o redes sociales.

Como despacho letrado laboral, cruzamos esta información con el convenio aplicable y con la contabilidad de actividad cuando es alcanzable, por poner un ejemplo, listados de cajas en comercios o sendas en logística. No siempre y en toda circunstancia hace falta todo, pero la congruencia entre causa aducida y práctica real debe quedar clara.

Plazos, tiempos y lo que suele pasar en los juzgados de Sevilla

La impugnación de un despido por finalización de contrato temporal tiene plazos cortos. Dispones de veinte días hábiles para presentar papeleta de conciliación desde la fecha de efectos del despido. La papeleta se presenta ante el CEMAC y, si no hay pacto, se demanda. En Sevilla, los señalamientos pueden tardar entre 4 y 8 meses, conforme volumen del juzgado. Durante ese tiempo, puedes cobrar prestación por desempleo si cumples requisitos y, si ganas, la compañía va a deber abonar salarios de tramitación en supuestos concretos o la indemnización pertinente.

En muchas demandas solicitamos la declaración de despido improcedente por uso fraudulento de temporalidad, con las consecuencias: readmisión o indemnización. La indemnización por improcedencia, calculada a treinta y tres días por año con encuentres, a veces resulta atractiva y muchas empresas prefieren abonar que readmitir. En otros casos, cuando hay fraude continuado y un puesto estable, peleamos por la readmisión, especialmente cuando la persona desea volver y el entorno laboral es razonable.

El papel del fijo-discontinuo y por qué evita problemas

En campos estacionales, el fijo-discontinuo ha eludido bastantes litigios. Deja contratos indefinidos con periodos de inactividad, llamadas al trabajo en campañas y antigüedad que se sostiene. Eso sí, demanda orden y buena fe. La compañía debe llamar por orden y respetar antigüedades. Cuando se “salta” a alguien con más antigüedad para llamar a otro, aparecen conflictos. Y si la actividad se prolonga más allá de lo estacional, hay que replantear la modalidad.

Un ejemplo típico: un hotel de la costa que solo abría en primavera y otoño pasó a operar prácticamente todo el año por acontecimientos y conjuntos. Sostener fijos-intermitentes con llamadas intermitentes ya no tenía sentido. Lo adecuado fue transformar a indefinidos a quienes trabajaban prácticamente todo el año, y reservar el fijo-intermitente para refuerzos reales en picos de bodas y congresos.

Cómo te defendemos si encadenaste temporales

Cuando llega una persona con contratos encadenados, trabajamos en 3 frentes. Primero, análisis reportaje, línea a línea, para detectar incongruencias entre causa, datas y funciones. Segundo, un relato de hechos con soporte, donde cada periodo de trabajo se cruza con cuadrantes y mensajes. Tercero, estrategia procesal: conforme tu objetivo, priorizamos la readmisión o la indemnización, y valoramos posibilidades reales conforme.

Hay que valorar asimismo el contexto económico. Empresas pequeñas a veces no pueden readmitir o mantener una indemnización alta de cuajo, por lo que proponemos fraccionamientos con garantías o mejoras en finiquito. En empresas grandes, el margen de negociación es diferente. Un letrado laboral Sevilla con práctica diaria conoce los patrones de cada ámbito y los perfiles de las asesorías contrarias, y esa experiencia se nota en el resultado.

Errores usuales que vemos en empresas bienintencionadas

No todo fraude es doloso. Pymes con buena voluntad tropiezan por desconocimiento. 3 fallos recurrentes: no describir la causa específica en el contrato, prorrogar por inercia sin repasar si la necesidad sigue siendo temporal y no ajustar el convenio al cambio de actividad. Un comercio que medró y abrió domingos no actualizó su planificación y prosiguió contratando “por picos”. Cuando la Inspección de Trabajo solicitó justificación, no la había. Eludir estos problemas requiere orden y asesoramiento.

En nuestro despacho abogado laboral, en el momento en que nos consulta una compañía, la receta es simple pero exigente: documenta la causa, mide la duración real, decide si lo que tienes entre manos es estructural, y si lo es, asume el indefinido. Es mejor un contrato bien hecho que diez temporales que alimenten un litigio.

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Indicios claros de que tu contrato temporal no está bien

Hay señales que, si se repiten, merecen una visita a un abogado laboralista Sevilla:

    Tu contrato apenas explica la causa o copia y queja oraciones genéricas. Repites funciones y horario idénticos durante meses o años, aunque cambie el título del contrato. Te avisan por WhatsApp de turnos semanales sin cambiar labores, tal y como si fueras plantilla fija. Te despiden por “fin de contrato” y, a los pocos días, la misma empresa publica la misma vacante. La empresa no llama a la persona con más antigüedad en fijos-discontinuos sin razón objetiva.

Si te reconoces en dos o más de estos puntos, no lo dejes pasar. Con plazos tan cortos, una consulta veloz evita perder derechos.

Qué esperar de la Inspección y de qué manera te puede ayudar

La Inspección de Trabajo en Sevilla actúa con intensidad variable conforme campañas y demandas. Cuando interviene, solicita contratos, cuadrantes y nóminas. Si detecta fraude en temporales, puede proponer actas de infracción y demandar alta como indefinido, aparte de cotizaciones retroactivas. Esto no reemplaza tu reclamación judicial, mas la refuerza. Hemos ganado casos donde un acta previa de Inspección evidenció el abuso sistemático de temporales, inclinando la balanza en juicio.

Para activar a la Inspección, puedes denunciar de forma anónima o identificada. Si trabajas aún en la empresa, resulta conveniente valorar el impacto. En ocasiones, primero negociamos y dejamos la vía inspectora como plan B. Cada caso solicita un traje a la medida.

Indemnizaciones, finiquitos y antigüedad: números que conviene manejar

Un fallo común es abandonar a cantidades por carencia de cálculo. El finiquito incluye sueldos pendientes, parte proporcional de pagas extra y vacaciones no gozadas. La indemnización depende del género de terminación. Si el final de un temporal es declarado despido improcedente, la cantidad sube. Además, si se reconoce relación indefinida desde la primera contratación, la antigüedad cambia y con ella el cómputo de indemnización y trienios por convenio.

A modo orientativo, una persona con dos años de servicios reales que se reconocen como indefinidos podría pasar de una indemnización por fin de temporal de doce días por año a una de treinta y tres días por año por improcedente. En importes, la diferencia puede llegar a tresdoblarse. Por eso revisamos nómina a nómina y acuerdo a acuerdo, pues una pequeña línea a veces hace una gran diferencia en tu bolsillo.

Consejos prácticos si estás a punto de firmar un nuevo temporal

Antes de firmar, pide que la causa específica figure de forma clara. Si sustituyes a alguien, que aparezca su nombre y la causa de su ausencia. Si es por aumento de actividad, que se describa el hecho específico y su previsión de duración. Si te plantean otro temporal para la misma labor y ya vienes de múltiples, pregunta por qué no fijo-intermitente o indefinido. No temas parecer incómodo. Las cosas claras al comienzo evitan enfrentamientos después.

Si no hay margen de negociación porque precisas el trabajo, guarda toda la documentación desde el primer día. Con pruebas, vas a poder convertir un mal contrato en un buen caso.

Cuándo llamar a un letrado y qué esperar de la primera cita

Si te notifican fin de contrato, marca en el calendario el día de efectos y cuenta 20 días hábiles. Ese es tu plazo para comenzar la reclamación. En la primera cita con un abogado laboralista Sevilla, lleva contratos, nóminas y cualquier mensaje o cuadrante que tengas. En una hora acostumbramos a poder decir si hay base para demandar, qué objetivos son razonables y qué escenario procesal te toca. Si el caso es sólido, la hoja de ruta es clara: papeleta, negociación en CEMAC, demanda, y sostener comunicación contigo para valorar ofertas.

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Un buen despacho abogado laboral no promete imposibles, ni vende resultados garantizados. Explica opciones, peligros y costos. Y acompaña, desde la estrategia hasta el detalle, incluyendo de qué forma prepararte para declarar y qué esperar del juicio.

Cerrar la brecha entre lo que afirma el papel y lo que pasa en la empresa

Al final, este tema va de ajustar la realidad a la ley. Las compañías que planean y usan el contrato conveniente evitan sanciones y ganan estabilidad en sus equipos. Las personas trabajadoras que conocen sus derechos se protegen de precariedad y sorpresas. En Sevilla, con su mezcla de ámbitos estacionales y actividad constante, el reto está en distinguir lo temporal de lo estructural, y obrar en consecuencia.

Si sospechas fraude en tu contrato temporal o encadenas contratos sin ningún sentido, consulta. En ocasiones la solución es tan sencilla como reconducir a un fijo-discontinuo. Otras, hay que batallar la declaración de indefinido y la indemnización que corresponde. Sea como sea tu caso, muévete con método, guarda pruebas y no dejes pasar los plazos. Ahí es donde un abogado laboral en Sevilla marca la diferencia.

Ramos Abogado Laboralista Sevilla
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